El 2024 es recordado como el año donde casi alcanzamos el Día Cero. Durante ese lapso la sequía excepcional alcanzó a 596 municipios, el noroeste fue devastado, Chihuahua, Sonora y Sinaloa registraron 100 por ciento de afectación para los sectores primarios, las pérdidas en ganado y cosechas fueron históricas.
De acuerdo con la Conagua, de Efraín Morales López, las presas clave cerraron con solo 25 por ciento de llenado promedio. El Sistema Cutzamala, que surte a la CDMX, llegó a sus límites críticos y estuvo a escasas semanas de quedarse sin el vital líquido, mientras la agricultura —que consume entre 67.5 por ciento y 76 por ciento del agua— perdió hasta 25 por ciento en trigo y más de 50 por ciento en maíz y frijol en regiones clave.
Los tandeos y cortes se volvieron cotidianos en el norte y centro. La población sintió el golpe, 93 por ciento de los mexicanos expresó preocupación por la escasez. Y aunque las lluvias históricas de 2025 fueron un paliativo tras años de sequía prolongada, el problema estructural sigue intacto: presas crónicamente bajas, sobreexplotación de acuíferos y un Plan Nacional Hídrico que hoy sí destina recursos, veremos si es suficiente.
Aunque 2026 arrancó con la sequía más baja en seis años, el estiaje se perfila como uno de los más severos en el Noroeste y Centro por la falta de lluvia pronosticada y el calor extremo. La Conagua y el Sistema Meteorológico Nacional (SMN), de Fabián Vázquez Romaña, insisten en que la recuperación de presas es temporal; sin medidas de ahorro, tecnificación agrícola y almacenamiento doméstico eficiente, los tandeos y restricciones serán inevitables en varias regiones.
Para colmo, a marzo de este año, el SMN reporta un déficit histórico de lluvias. Enero, 14 mm (42 por ciento por debajo del promedio de 24 mm), febrero 13 mm (30 por ciento menos) y marzo —peor— 11 mm (32 por ciento menos). El Noroeste, Centro-Occidente y Noreste fueron los más golpeados, nuevamente.
Y para el próximo semestre se prevé una temporada seca-caliente más intensa que el promedio, tan sólo para la Megalópolis, que comprende la CDMX, Edomex y estados circundantes, habrá temperaturas máximas de hasta +3°C por arriba del promedio y de entre 3 a 5 ondas de calor.
A nivel nacional, las temperaturas estarán por arriba de lo normal todo el año, especialmente el primer semestre, con máximas de 40-45 °C en Guerrero, Oaxaca, Colima, Michoacán y sur de Jalisco. Mayo concentrará los días más extremos.
Frente a este escenario, expertos del sector coinciden en algo clave: el tinaco dejó de ser un accesorio opcional para convertirse en infraestructura básica del hogar. Ya es tan esencial como cualquier otra instalación básica. Marcas mexicanas como Rotoplas, dirigida por Juan Pablo Rodríguez, desde su división RSA, lideran este rubro con innovaciones, tecnología de punta y alta calidad, además de contar con sistemas de filtración avanzados y certificaciones rigurosas a nivel internacional.
Por último, los tandeos y recortes ya afectan a miles de familias, invertir en almacenamiento responsable no es un lujo: es una necesidad estratégica. Rotoplas demuestra que la industria mexicana está a la altura del desafío, con soluciones confiables, certificadas y con garantía total. El mensaje es claro, la seguridad hídrica depende de cómo nos preparemos hoy.