Monterrey.- En la Zona Metropolitana de Monterrey existen ríos considerados “vivos”, los cuales funcionan como corredores ecológicos y albergan flora y fauna, incluso especies nativas de Nuevo León, aunque varios de ellos se encuentran en riesgo debido a la contaminación y la presión urbana.

Entre los principales destacan el río Santa Catarina, que atraviesa la ciudad y cumple un papel biológico clave; el río La Silla, considerado el más limpio y con alta biodiversidad, y el río Pesquería, que, pese a la contaminación, mantiene flujo y atrae aves migratorias. También se encuentran el río Salinas, afectado por descargas, y el río Ramos, reconocido por su agua cristalina.

En entrevista para ABC Noticias, Andrea Villarreal, activista de la organización Un Río en el Río, señaló que la principal amenaza para el Santa Catarina es la urbanización del cauce.

“En el río Santa Catarina, la mayor amenaza que enfrenta es la urbanización, es decir, la invasión de su cauce por infraestructura y proyectos que buscan colocar más pilares, como el Metro o puentes directamente dentro del río. Esto no sólo reduce la capacidad hidráulica, la cantidad de agua que puede transportar, sino que también provoca la pérdida de hábitat y de servicios ecosistémicos”, explicó.

La activista subrayó que la vegetación existente no es maleza, sino un bosque ripario que aporta beneficios ambientales.

“Este bosque nos brinda aire más limpio al atrapar contaminantes, mantiene temperaturas más frescas y la cuenca del Santa Catarina aporta cerca del 70 por ciento del agua que consume la ciudad. Por eso es invaluable, tanto por los servicios que brinda como por el hábitat que ofrece a más de mil especies”, indicó.

Villarreal agregó que la región metropolitana se ubica en un ecotono donde convergen distintos ecosistemas, lo que permite la presencia de especies únicas.

“Muchas son endémicas. Por ejemplo, la tortuga de concha blanda se observa con frecuencia, y otra especie emblemática es el castor americano, cuyo límite de distribución más al sur del continente se encuentra en esta zona”, detalló. Respecto a la fauna, señaló que no existen reportes recientes de caza dentro del cauce. Mencionó que se prometió declarar al Santa Catarina como área natural protegida, pero el proceso no se concreta.

“El Gobierno firmó ese compromiso hace años, pero aún no se ha materializado. Sin esa declaratoria, el río queda vulnerable ante proyectos que continúan urbanizando su cauce”, concluyó.

Expertos coinciden en que proteger los ríos es clave para conservar la biodiversidad y mantener servicios ambientales esenciales, como regulación del clima y recarga de acuíferos.

Señalan que, sin políticas de manejo integral y participación ciudadana, la contaminación y la presión urbana continuarán poniendo en riesgo estos ecosistemas.