Monterrey.- Desde 30 hasta 250 pesos cuando hay eventos masivos, es lo que llegan a cobrar los conocidos “viene viene” a automovilistas que buscan estacionarse en calles del centro de Monterrey, aun cuando el sistema oficial de parquímetros en la ciudad opera de manera digital.
Durante un recorrido realizado por el equipo de ABC Noticias en el primer cuadro de la ciudad, se pudo constatar que varias de las cubiertas que el municipio había colocado sobre los parquímetros fueron retiradas, lo que ha permitido que algunas personas ocupen esos espacios y soliciten dinero a los conductores a cambio de “cuidar” sus vehículos.
Esto a pesar del cambio del pago en efectivo al digital a través de una aplicación, con el afán de modernizar y evitar actos de corrupción, según informó la administración regia, encabezada por Adrián de la Garza.
El incremento de 2.5 a 8 pesos por hora en los parquímetros fue aprobado por el Cabildo el 30 de junio de 2025 y comenzó a aplicarse el 8 de julio de ese mismo año tras su publicación en el Periódico Oficial del Estado.
La inversión de este proyecto fue de 69 millones de pesos que, según la administración, fueron destinados a pintura para cajones de estacionamiento, la implementación de la aplicación Kigo, inspectores de verificación de pago, entre otros gastos.
Aún con esta digitalización del sistema de pago, los “viene viene” siguen haciendo de las suyas, al asegurarle a los automovilistas que el sistema digital deja de funcionar después de las 16:00 horas, por lo que ellos se encargan de vigilar los autos estacionados.
Al ser cuestionado al respecto, una fuente municipal señaló que esta versión es incorrecta, ya que los agentes de tránsito e inspectores continúan aplicando multas a los vehículos que permanecen en espacios regulados sin realizar el pago correspondiente.
Los montos solicitados varían dependiendo de la zona o del momento del día. Algunos piden unos 30 pesos, mientras que otros solicitan hasta 50 pesos o una cuota voluntaria.
Cuando se realizan conciertos, eventos deportivos u otras actividades masivas en recintos cercanos, sin importar el horario, el cobro puede incrementarse considerablemente, llegando a los 250 pesos por un lugar en la vía pública.
Uno de estos casos fue detectado en los cajones de estacionamiento público de la Alameda, donde un hombre pedía 30 pesos a los automovilistas que buscaban estacionarse.
Al ser cuestionado sobre el funcionamiento de los parquímetros digitales, el individuo aseguró que estos dejan de operar después de las 4 de la tarde y que posteriormente ellos se encargan de cobrar y vigilar los vehículos.
Según comentó, los automovilistas debían entregarle el dinero porque, a su decir, los agentes de tránsito ya no realizan recorridos a partir de esa hora y porque los antiguos aparatos dejaron de aceptar monedas, por lo que ahora ellos permanecen en el lugar para “administrar” los espacios.
“Ahorita cobramos unos 30 pesos, porque después de las 4 de la tarde ya no pasan y nos dejan lavar y cobrar a nosotros, porque ya ves que antes le echabas la moneda y todo, pero ahora ya no. Ellos (los tránsitos) trabajan de 8 a 4 y después nos dejan estar aquí”, aseveró el hombre.
El sistema oficial establece que el pago del parquímetro continúa siendo obligatorio en las zonas señalizadas, y que no realizarlo puede derivar en sanciones económicas. En zonas como Santiago Tapia, Modesto Arreola, Aramberri, 5 de Mayo, Adolfo Prieto, y otras vialidades cercanas, se observó a personas guiando a los conductores para acomodar sus vehículos en cajones señalizados y posteriormente solicitando dinero por “cuidarlos”.
Jesús Adrián, un repartidor que utiliza estos espacios, comentó que le han intentado cobrar cantidades de entre 80 y 100 pesos. Francisco Aguilar, conductor de plataforma digital, dijo que muchos prefieren pagar para evitar problemas.
La situación se ha normalizado, lo que permite que cada vez más personas ocupen calles y coloquen objetos para apartar lugares, apropiándose ilegalmente de los espacios.