La selección mexicana sobrevivió este sábado al acoso de un Portugal superior y empató 0-0 en el amistoso que se disputó en la reapertura del Estadio Azteca tras su remodelación.

Los visitantes, quintos de la clasificación mundial, dominaron de mitad de cancha para adelante y detuvieron a los delanteros mexicanos, aunque no pudieron reflejarlo en el marcador.

En la mitad inicial, Portugal estuvo cerca de sacar provecho de un despiste de la defensa mexicana en el minuto 12, pero el guardameta José Raúl Rangel apareció a tiempo y detuvo a Bruno Fernandes.

La selección mexicana sobrevivió este sábado al acoso de un Portugal superior y empató 0-0 en el amistoso que se disputó en la reapertura del Estadio Azteca tras su remodelación.

Los visitantes, quintos de la clasificación mundial, dominaron de mitad de cancha para adelante y detuvieron a los delanteros mexicanos, aunque no pudieron reflejarlo en el marcador.

En la mitad inicial, Portugal estuvo cerca de sacar provecho de un despiste de la defensa mexicana en el minuto 12, pero el guardameta José Raúl Rangel apareció a tiempo y detuvo a Bruno Fernandes.

A un ritmo lento, los portugueses mantuvieron el dominio; tuvieron a su favor la posesión de la pelota 61-39, mas carecieron de puntería. En el 45+2 Samuel Costa disparó desde atrás y ‘el Tala’ Rangel se quedó con la pelota.

En la segunda mitad los dos equipos hicieron numerosos cambios; el juego aumentó en el ritmo, aunque sin llegadas a las áreas.

Liderado por Vitinha en la mitad de la cancha, Portugal presionó y fue mejor en la segunda parte, pero el Tri aguantó bien.

En el minuto 78, el seleccionador mexicano, Javier Aguirre, envió a la cancha al delantero Armando González, quien cambió la dinámica del Tri y en el 80 estuvo a punto de vencer al guardameta Rui Silva, con un cabezazo a pase de Julián Quiñones.