El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que México inicia con números de bajo crecimiento económico y alta inflación, lo cual deteriora el bienestar de los hogares y pone en riesgo la recuperación del producto interno bruto (PIB).

“El hecho es que el año inicia con un escenario de bajo crecimiento económico y alta inflación, poniendo en riesgo la recuperación económica de México”, manifestó el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Según el organismo, México inició su actividad económica con un resultado negativo al mostrar una caída de 0.9 por ciento durante enero de 2026, porcentaje que superó la estimación oportuna del INEGI que preveía una disminución de 0.2 por ciento.

“Evidentemente las expectativas de crecimiento no son muy favorables, sobre todo frente al debilitamiento de la inversión como consecuencia de elevados niveles de incertidumbre, mayor precarización del mercado laboral que fortalece la informalidad y un consumo que no termina de consolidar su avance”, afirmó.

El centro líder de investigación económica recordó que los motores del crecimiento no mejoran su desempeño frente a la falta de estímulos reales.

Durante la primera quincena de marzo de 2026, la evolución de los precios al consumidor sorprendió con un incremento quincenal de 0.62 por ciento, que fue su mayor alza desde la primera quincena de julio de 2024, aunque también fue la más alta para la misma quincena desde 1998.

“De esta manera la inflación anual de la primera quincena de marzo fue de 4.63 por ciento, la más alta desde la segunda quincena de octubre de 2024”, expresó el CEESP.

La mayor inflación respondió a una mayor proporción al aumento de 1.96 por ciento en los precios del subíndice de precios no subyacente, principalmente por el aumento de 7.34 por ciento en los precios de frutas y verduras, añadió.

Sobresale el incremento quincenal de 32.2 por ciento en el precio del jitomate, que fue el origen de poco más de dos terceras partes del incremento del indicador general de precios.

Anualmente jitomate mostró un incremento de 152 por ciento, después de que una quincena antes aumentara 90.2 por ciento, detalló el organismo asesor de empresas de primer nivel en México.

El aumento del precio del jitomate respondió a efectos climáticos, que afectaron la producción en Sinaloa, así como a una mayor demanda de temporada y a los elevados niveles de exportación hacia Estados Unidos.

El incremento de la materia prima de ensaladas y sopas también se vio presionado por el aumento de los costos generados por los problemas de inseguridad registrados en Sinaloa desde septiembre de 2024, apuntó.

El hecho es que ya se anticipaba un comportamiento a la baja de la economía, lo que significa que la expectativa de un mayor debilitamiento se fortalece, así como hay un precio en los precios, detalló.

“Situación preocupante frente a los posibles efectos provenientes de la revisión del TEMEC y del conflicto bélico en Irán”, señaló.

Además, aumenta la preocupación cuando se considera un posible impacto en los precios de las gasolinas y otros productos como consecuencia de los elevados precios del petróleo, dijo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.