La jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó la entrega de apoyos, como parte del programa Ingreso Ciudadano Universal, dirigido a personas de entre 57 y 59 años de edad, con el que se busca ampliar la red de protección social en la capital. Durante el evento, la mandataria capitalina explicó que este programa es de carácter universal, es decir, no está condicionado al nivel socioeconómico de los beneficiarios, sino únicamente a cumplir con la edad establecida y residir en la Ciudad de México.
“En esta ciudad, única del país, este programa arranca desde los 57 años. ¿Y por qué esa edad? Porque es una edad en la que los problemas de salud se multiplican; los problemas de empleo también. Y este programa llega cuando más se necesita, cuando requerimos un apoyo”, señaló.
Apoyo forma parte de política social más amplia
Brugada destacó que este apoyo forma parte de una política social más amplia que da continuidad a programas impulsados desde administraciones anteriores, como la pensión para adultos mayores iniciada en la capital durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y posteriormente consolidada a nivel nacional.
Asimismo, reconoció la expansión de programas sociales durante la administración federal actual encabezada por Claudia Sheinbaum, como las becas educativas universales. La jefa de Gobierno detalló que el apoyo económico será de 2 mil pesos bimestrales para las personas beneficiarias de 57 a 59 años. Posteriormente, al cumplir 60 años, podrán incorporarse a otros programas con montos mayores, y a partir de los 65 años accederán a la pensión universal federal.
A partir de los 57 años recibirás apoyo del gobierno
“En esta ciudad, a partir de los 57 años, la población es apoyada por su gobierno… hasta el último suspiro”, afirmó.
De acuerdo con cifras oficiales, en 2025 el programa benefició a 80 mil personas, mientras que en 2026 se sumarán 20 mil más, con la meta de alcanzar 155 mil beneficiarios este año y lograr cobertura total en ese rango de edad. Brugada subrayó que los programas sociales en la capital alcanzarán este año a más de 2.5 millones de personas, como parte de una estrategia para consolidar el llamado “estado de bienestar” en la Ciudad de México.