Cuando las infancias y las adolescencias dependen de entornos que deberían garantizar su protección desde los núcleos familiares hasta los ámbitos escolares y, por supuesto, sociales, la desaparición de niñas, niños y adolescentes se convierte en una alerta que llama a la necesidad de conocer los contextos en los cuales desaparecen.

En Jalisco, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas o No Localizadas del Gobierno de México (RNPDO) da cuenta de que, desde que se tienen datos de las desapariciones en México y hasta la fecha, se han iniciado tres mil 997 investigaciones por la desaparición de niñas, niños y menores de edad en general de los cero a los 17 años.

De ellas y ellos, hoy en día permanecen sin ser localizados 768, es decir, poco más del 19%. Aunque el registro refiere que el 80.79% del total ha sido localizado, por lo menos 96 se han hallado sin vida.