Ataques armados, desplazamientos forzados y denuncias de bombardeos con drones mantienen bajo violencia a comunidades de la Montaña Baja de Guerrero, donde habitantes acusaron que continúan sin recibir protección de fuerzas federales y estatales pese a más de cinco días de agresiones atribuidas al grupo criminal Los Ardillos.

“Ahorita mismo (…) continúan los disparos de armas de alto calibre y los ataques con drones sobre nuestras comunidades y sobre el lugar donde nos encontramos, los desplazados”, denunció un habitante desplazado mediante un video mensaje difundido el lunes.

El poblador aseguró que familias de las comunidades de Tula, Xicotlán y Alcozacán han tenido que huir hacia cerros y zonas alejadas tras los ataques, en los que, dijo, también han sido incendiadas viviendas y asesinados integrantes de las comunidades.

Ya nos han asesinado compañeros, han quemado casas, matado a nuestros animales y sembrando terror a nuestros pueblos.En su mensaje, el habitante cuestionó las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a la presencia de protección gubernamental en la región.

Claudia Sheinbaum dice que nos están protegiendo, ¿dónde está esa protección? Estamos solos bajo las balas y las bombas.

También denunció que ni elementos del Ejército Mexicano ni de la Guardia Nacional habían ingresado a las comunidades afectadas y que “tienen helicópteros, tienen armas, tienen todo para entrar, pero siguen dejando a nuestros pueblos solos mientras nos están matando”, afirmó.

El testimonio difundido responsabilizó de los ataques a César Ortega Jiménez, Bernardo Ortega Jiménez, Jorge Iván Ortega Jiménez y Antonio Ortega Jiménez, presuntos integrantes del grupo criminal Los Ardillos, además de acusar omisión de autoridades estatales y federales.