Algunos de los objetivos del plan para acelerar la inversión en México, especialmente en materia de energía, no son consistentes con los plazos ni con los montos de inversión requeridos por los proyectos, de acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El centro de investigación sostuvo en un análisis que el plan representa el esfuerzo más articulado del gobierno federal de crear condiciones reales para la inversión productiva, pero convive con tensiones que no resuelve por sí solo.
Refirió que el anuncio se da tras una caída de la inversión durante 2025, y refleja la necesidad de acelerar proyectos estratégicos y amortiguar los efectos de la incertidumbre comercial en la coyuntura actual.
En términos generales, las metas buscan agilizar las reglas para invertir, con plazos y condiciones más claras para el otorgamiento de autorizaciones y permisos, además de la definición de sectores prioritarios.
Aseguró que la meta de 32 GW de nueva capacidad eléctrica en menos de cinco años es inédita en su ambición y ajustada en su plazo.
Ese objetivo representa más de un tercio de la capacidad total del sistema (91 GW en 2024), y está por encima de los 28 GW contemplados en la planeación oficial del sector eléctrico nacional (PLADESE 2025-2039).
De esos 32 GW, CFE aportará 9.8 de energía firme (suministro continuo, confiable y garantizado) y 11.3 de renovables, mientras el sector privado sumará 10.9 renovables.
Manifestó que el presupuesto de inversión de CFE cayó 16.7% real en 2026 y con historial de subejercicio en otros años.