La baja de la calificación de México podría provocar un alza de las tasas de interés y de la deuda contratada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, alertó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“Aunque México aún no pierde el grado de inversión, la baja de la calificación que realizó la calificadora Moody ‘s lo deja a solo un escaño de hacerlo”, afirmó el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
“Esto podría reflejarse en un alza de las tasas de interés y afectar el costo financiero de la deuda, debilitando las finanzas públicas”, añadió.
Agregó que el debilitamiento de la actividad económica y la inversión, la complejidad para mejorar la ocupación formal y el nerviosismo sobre la dificultad para lograr la consolidación fiscal son elementos que evidentemente ya tienen efectos en la percepción de los mercados internacionales.
El debilitamiento de la actividad económica, que se ve afectada por la inseguridad y las relaciones comerciales de Estados Unidos y la inquietud por la salud de las finanzas públicas, ya comienza a tener incidencia en la opinión de las calificadoras como Moody ‘s, manifestó.
“Se confirma el debilitamiento de la actividad económica durante el primer trimestre del presente año al reportar que el producto interno bruto (PIB) registró una caída trimestral de 0.6 por ciento”, expresó el CEESP.
Mencionó que el crecimiento económico del primer trimestre de México es inferior a la estimación oportuna del Inegi, que anticipa una reducción de 0.8 por ciento, contrasta con el pronóstico promedio de los especialistas que preveía un avance de 0.1 por ciento.
“En su comparación anual el PIB creció sólo 0.4 por ciento, después de un avance de 1.6 por ciento un trimestre antes, que parecía ser el inicio de un mejor desempeño”, dijo.
Para el CEESP, el comportamiento del PIB en el primer trimestre del año respondió al efecto generado por la disminución trimestral de 1 por ciento del sector industrial, además, agregó que hubo un descenso de 2.2 por ciento en la actividad de la construcción y de 0.8 por ciento en la manufacturera durante ese periodo.
“La minería tuvo un modesto avance trimestral de 0.04 por ciento impulsada por una moderada alza en la producción de hidrocarburos en los primeros meses del año; la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final, por su parte, disminuyó 2.2 por ciento en el trimestre.”, resaltó.
Con estos resultados, dijo el organismo, las actividades secundarias muestran una baja de 1.1 por ciento en su comparación anual, que representa su séptima caída en los últimos ocho meses.
“A su interior la construcción registró una baja anual de 0.4 por ciento, con lo que vuelve a terreno negativo después de un incremento de 3.7 por ciento un trimestre antes”, mencionó.
La actividad manufacturera, agregó, registró una disminución anual de 1.9 por ciento, con lo que acumula tres trimestres consecutivos a la baja.
“Es posible considerar que estos resultados podrían tener relación con el debilitamiento que muestra la inversión”, declaró el CEESP.
La minería creció a una tasa anual de 2.7 por ciento, lo que significó su primera variación positiva desde el segundo trimestre de 2023, añadió.
La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final se contrajo sólo 0.1 por ciento, detalló el ente encargado de hacer investigación económica en México.
“Desafortunadamente, con estas cifras es probable que las expectativas de crecimiento se corrijan a la baja”, consideró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.