La economía mexicana crecerá 1 por ciento en 2026, muy lejos de la estimación de 2 por ciento del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, proyectó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“El pronóstico de crecimiento para el presente año podría acercarse al 1 por ciento, dado el debilitamiento que mostró la actividad económica durante el primer trimestre y la expectativa de que su mejora en los siguientes meses sea marginal”, aseguró el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Según el ente privado, los resultados económicos oficiales publicados por el Inegi ya dieron cuenta del debilitamiento de la actividad económica durante el primer trimestre del año, lo que ya se reflejó en una corrección a la baja en los pronósticos de crecimiento.
El CEESP consideró que el Banco de México (Banxico) recortó su pronóstico de crecimiento del PIB para este año y lo ubica en 1.1 por ciento, tal ajuste a la baja fue de cinco décimas de punto porcentual, lo que refleja la preocupación por un menor dinamismo de la economía.
El IGAE, que es la aproximación mensual del PIB, anticipa una modesta mejora para el inicio del segundo trimestre del año, al preverse un avance mensual de 0.3 por ciento, “aún está lejos del crecimiento necesario para alcanzar el pronóstico oficial, que se ubica por arriba del 2 por ciento”.
“Para lograr un crecimiento arriba del 2 por ciento como anticipa la SHCP sería indispensable un avance promedio trimestral de 1.5 por ciento en lo que resta de año, esto implicaría que hacia finales del año el crecimiento anual debería ser superior al 3 por ciento, lo que es poco probable dada la débil evolución de los principales indicadores macroeconómicos”, afirmó el CEESP.
Para el organismo, el comportamiento de la inversión tiene mucho que ver en esta previsión toda vez que después de que durante todo el 2025 registrara una caída de 6.4 por ciento, la primera en los últimos cinco años, durante el primer bimestre del presente año, mientras que para el primer bimestre la inversión fija bruta acumula una caída anual de 3 por ciento.
“Si se observan los resultados de las finanzas públicas, la inversión física del sector público reporta una caída de 15.6 por ciento”, destacó.
Hoy prevalece la complejidad para generar nuevos empleos, especialmente formales de calidad, así como aumenta la precariedad del mercado laboral y la informalidad crece mucho más rápido que la formalidad, recordó el CEESP.
El Inegi informó que en abril la población ocupada aumentó en 704 mil personas, respecto al mismo mes del año pasado.
“De ellas las ocupadas en la formalidad aumentaron en solo 11 mil, mientras que las ubicadas en la informalidad aumentaron en 693 mil plazas de trabajo”, añadió el CEESP.
La ocupación con acceso a las instituciones de salud disminuyó en 120 mil empleos, mientras que la que no tiene acceso aumentó en 873 mil y la no especificada cayó en 49 mil plazas de trabajo, detalló.
Para el organismo, una preocupación podría ser la evolución de las finanzas públicas después de la decisión de la calificadora Moody’s de reducir la calificación soberana para México, que puede relacionarse con ello.
“Si en los próximos 18 a 24 meses se recupera el ritmo de crecimiento del PIB, seguramente se mantendría el grado de inversión”, indicó.
“Las cifras más recientes muestran que durante el primer trimestre del año los ingresos del sector público disminuyeron 0.6 por ciento a tasa anual en términos reales, en tanto el gasto se elevó 2.6 por ciento, señal de debilidad de las fuentes de ingresos y necesidad de mayores recursos”, expresó el CEESP.