Monterrey.– Seguros, modernos y diseñados para no obstruir la vialidad: así son los cruces especiales del nuevo monorriel del Metro en Nuevo León, una de las obras de movilidad más ambiciosas del continente americano.
Con más de 35 kilómetros de longitud este sistema, impulsado por el gobernador Samuel García, incorpora soluciones de ingeniería avanzada que garantizan fluidez vehicular, seguridad estructural y mínimo impacto urbano.
La obra que modifica la movilidad
El monorriel de las líneas 4 y 6 del Metro no sólo será el más grande del territorio americano, también es uno de los más innovadores. Su construcción es coordinada por el secretario de Movilidad y Planeación Urbana, Hernán Villarreal Rodríguez, y el director de Metrorrey, Abraham Vargas Molina, quienes supervisan cada etapa de este proyecto a gran escala.
Dentro de esta obra destacan los cruces especiales donde las maniobras con las estructuras elevadas de alta complejidad diseñadas para atravesar avenidas clave sin interferir con el tránsito. Estos pórticos especiales de la Línea 4 se ubican en las avenidas Venustiano Carranza, Cuauhtémoc, Zaragoza y Ciclovía.
En tanto que en la Línea 6, se encuentran en las avenidas Y Griega, Churubusco y Azteca. Cada uno responde a condiciones específicas de flujo vehicular y diseño urbano, lo que los convierte en estructuras únicas dentro del sistema.
Ingeniería compleja
Estos cruces destacan por sus dimensiones y características: Cuauhtémoc: el más largo con 165 metros, Venustiano Carranza: el más alto con más de 20 metros y 152.5 metros de longitud y Churubusco: 143 metros de largo con trabes tipo martillo.
Su construcción implica maniobras de gran escala, como el uso de grúas de hasta 750 toneladas y montaje de estructuras prefabricadas.
Seguridad total
El diseño de estos cruces elimina la necesidad de apoyos intermedios, lo que permite mantener libre la circulación vehicular.
“La función principalmente es el poder cubrir estos claros largos que comúnmente los pórticos son de 30 metros, pero para cubrir esos claros más largos se utilizan estos especiales que ya tienen una geometría distinta a una sección en U o martillo, como les conocemos, para cubrir esta necesidad.
“Esto garantiza que visualmente se puedan ver bien y verlo maravilloso, para mí al ser claros tan largos, ver cómo estas obras de ingeniería puedan cumplir con esta necesidad”, dijo Adrián Cruz, ingeniero supervisor de estructuras por la empresa Ayesa.
Tecnología de punta
Las estructuras están diseñadas para durar más de 50 años, con materiales de alta calidad y estrictos controles de ingeniería.
“El cruce especial… tiene una seguridad diseñada de más de 50 años”, afirmó el jefe de ingeniería. Además, su construcción estratégica en horarios nocturnos permite reducir al mínimo las afectaciones.
Empresas expertas
El desarrollo del monorriel está respaldado por firmas internacionales, como lo son Ayesa, encargada de la gestión técnica integral. Así también, la empresa Mota-Engil México (en consorcio con CRRC), responsable de la construcción, ingeniería, viaductos y desarrollo tecnológico. Ambas empresas aseguran los más altos estándares globales en calidad, seguridad y eficiencia.