Desde muy temprano, miles de católicos abarrotaron los templos de Guadalajara para adquirir las tradicionales palmas y bendecirlas, con el objetivo de celebrar el Domingo de Ramos, que significa la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén como Mesías y salvador del mundo, y también marca el inicio de la Semana Santa.
Afuera del templo de La Merced, se venden las palmas desde 50 hasta 100 pesos cada una. “Para nosotros los católicos es un día muy importante, venimos a comprarlas y bendecirlas; luego la pongo en la puerta de la casa para que no entre el diablo”, dijo Catalina, una creyente.
Fieles oran y piden por sus necesidades en el Domingo de Ramos
“Estas palmas, para nosotros, representan el símbolo, el cariño y aprecio que dejó nuestro padre Dios; cuando él llegó a Jerusalén, lo recibieron con palmas y es una representación tan linda, tan preciosa y hermosa. Yo vengo cada año y la pongo en la puerta de mi casa para mi defensa, de mis enemigos y alejar el odio y coraje que tienen”, dijo Salvador.
Desde muy temprano, miles de católicos abarrotaron los templos de Guadalajara para adquirir las tradicionales palmas y bendecirlas, con el objetivo de celebrar el Domingo de Ramos, que significa la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén como Mesías y salvador del mundo, y también marca el inicio de la Semana Santa.
Afuera del templo de La Merced, se venden las palmas desde 50 hasta 100 pesos cada una. “Para nosotros los católicos es un día muy importante, venimos a comprarlas y bendecirlas; luego la pongo en la puerta de la casa para que no entre el diablo”, dijo Catalina, una creyente.
Fieles oran y piden por sus necesidades en el Domingo de Ramos
“Estas palmas, para nosotros, representan el símbolo, el cariño y aprecio que dejó nuestro padre Dios; cuando él llegó a Jerusalén, lo recibieron con palmas y es una representación tan linda, tan preciosa y hermosa. Yo vengo cada año y la pongo en la puerta de mi casa para mi defensa, de mis enemigos y alejar el odio y coraje que tienen”, dijo Salvador.