Monterrey.- Los carriles de contraflujo implementados en distintas avenidas del área metropolitana de Monterrey han sido señalados por especialistas como una solución temporal al congestionamiento vial, pero no como una medida que resuelva de fondo la crisis de movilidad en la región.

En entrevista para ABC Noticias, Ervey Cuéllar Adame, exfuncionario de tránsito en Monterrey, explicó que los carriles reversibles ayudaron durante un tiempo a disminuir algunos cuellos de botella; sin embargo, en el último año se han vuelto menos eficientes debido al crecimiento del padrón vehicular, además de representar riesgos de seguridad.

“Hoy por hoy, lejos de estar cumpliendo con esto, generan un congestionamiento peor en una avenida a la cual le están robando un carril, y esa avenida, donde quitan ese carril, genera a la vez un congestionamiento mayor.

“Pero ahí no para el tema. El problema es que están mal implementados y, en materia de seguridad, no tienen absolutamente nada. Hay contraflujos que vienen por Morones Prieto de oriente a poniente, y la verdad es que dejan mucho que desear, porque los conos están muy dispares: unos están caídos y la distancia entre uno y otro no está debidamente marcada”, declaró.

Actualmente, seis de los siete municipios metropolitanos cuentan con contraflujos: San Pedro, Monterrey, Santa Catarina, Guadalupe, San Nicolás y Escobedo. Apodaca es el único que no los ha implementado de manera permanente.

Desde 2016, cuando se habilitó el primer carril reversible en la Carretera Nacional, la medida no ha resuelto los problemas de movilidad, pues esta vialidad continúa registrando altos niveles de congestión. Hoy operan en arterias como Gonzalitos, Paseo de los Leones, Morones Prieto, Lázaro Cárdenas, Chapultepec y la Carretera Nacional, principalmente entre las 6:30 y 9:00 horas.

La estrategia también se ha extendido a municipios como Santa Catarina, donde recientemente se habilitó un carril reversible en la avenida Industriales. No obstante, algunos ciudadanos han manifestado inconformidad.

“Carril de contraflujo en Santa Catarina, todo un caos”, comentó un automovilista.

En San Nicolás se implementó un contraflujo en la avenida Universidad, en dirección de norte a sur por las mañanas, y otro en sentido contrario por las tardes. Sin embargo, usuarios aseguran que la medida generó más tráfico.

“El nuevo contraflujo de la avenida Universidad está generando ahora un caos de sur a norte, ya que a estas horas nunca hay tráfico en esa dirección o, si lo había, era muy poco; ahora es una carga intensa. También hay mucho tráfico sobre la avenida Guerrero, que cruza entre San Nicolás y Monterrey en dirección de norte a sur”, indicó un ciudadano.

Además de los riesgos y la confusión entre conductores, especialistas advierten que estas medidas no reducen el número de vehículos en circulación, por lo que el tráfico continúa concentrándose en ciertos puntos e incluso puede incrementar la contaminación.

El director de la Cruz Roja Nuevo León, Rogelio Ayala García, también señaló que la congestión vehicular y la expansión urbana complican los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia.

“Hoy en día tenemos solicitudes de servicios de El Carmen, Hidalgo y Salinas Victoria, cuando antes era solamente el área metropolitana de Monterrey. Hay un gran reto y deberíamos estar creciendo, pero todo esto depende de recursos económicos. El 80% de los servicios de la Cruz Roja se concentra en el área metropolitana, y aun así necesitamos expandirnos”, explicó.