De acuerdo con el secretario de Movilidad de San Nicolás, Jesús Marcos García Rodríguez, actualmente se realizan estudios técnicos en avenidas como Rómulo Garza, Miguel Alemán, Manuel L. Barragán y Fidel Velázquez, donde se ha detectado una alta demanda vehicular. García Rodríguez advirtió que no todas las vialidades son aptas para este tipo de esquemas.
“Hay algunos puntos de conflicto donde hay reducción de carriles y eso nos podría afectar en hacer algunos pequeños ‘atorones’. Son cosas que estamos evaluando todavía y ciertos horarios”, indicó.
Aunque no existe una fecha definida, el funcionario estimó que al menos uno de estos proyectos podría concretarse durante el transcurso de este año.
El secretario de Seguridad de Escobedo, Marco Antonio Zavala, señaló que en ese municipio los contraflujos han contribuido a mejorar la movilidad en zonas específicas, particularmente en horarios de mayor carga vehicular.
«El contraflujo es de gran apoyo para la salida del tráfico, agilizando la circulación y evitando accidentes viales”, afirmó. Así, mientras algunos municipios analizan ampliar este tipo de estrategias, autoridades reconocen que los contraflujos funcionan principalmente como herramientas emergentes para aliviar la congestión en puntos críticos, sin representar una solución definitiva al problema de movilidad en la región.
Legisladores en el Congreso local coincidieron en que los carriles de contraflujo pueden ser útiles como medida emergente para aliviar el tráfico, pero no representan una solución de fondo a la crisis de movilidad que enfrenta el área metropolitana de Monterrey.
La coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano, Sandra Pámanes señaló que estas acciones deben entenderse únicamente como temporales.
“No solucionan el fondo del problema de vialidad que tenemos en toda el área metropolitana. Municipios pueden aplicarlo de manera temporal (…) se tiene que pensar en obras de infraestructura que solucionen esta problemática”, dijo.
El coordinador de la bancada de Morena, Mario Soto, consideró que, si están bien planeados, los contraflujos pueden contribuir a mejorar la circulación. “Si son bien planeados ayudan, pero primero tienen que tener una mayor planeación de movilidad en los municipios, porque de repente vemos que faltan conos o que no hay tantos tránsitos”, indicó.