Pese a las críticas de organizaciones civiles, especialistas y la precisión de la presidenta Claudia Sheinbaum, el titular de la SEP, Mario Delgado, insistió en que las clases concluirán el próximo 5 de junio y que lo único que tiene fecha tentativa es el regreso a clases, para el 17 de agosto.
“Vamos a salir el cinco por que hay estados que tienen ya altas temperaturas, y también esta el tema del mundial”, insistió el funcionario durante su visita a Hermosillo, Sonora. Además, señaló que los docentes saldrán el 12 de junio por labores administrativas.
La insistencia de Delgado ocurre aun cuando la presidenta Claudia Sheinbaum declaró más temprano que el adelanto del cierre del ciclo escolar, anunciado ayer por Delgado, era solo una “propuesta”, y que la prioridad era buscar que los alumnos no perdieran clases.
El anuncio de ayer, bajo el argumento del calor y el Mundial, desató quejas de padres de familia, quienes calificaron como un grave error el adelanto de la terminación del ciclo escolar por lo altos índices de rezago educativo que tiene el país.
En respuesta a las críticas, Delgado defendió que la prioridad debe ser salvaguardar la integridad física de niñas, niños y maestros. Sostuvo que en varias entidades las autoridades ya habían reducido horarios o suspendido actividades debido a riesgos asociados al calor extremo, por lo que la SEP decidió respaldar esos ajustes.
La dependencia insiste en que el nuevo esquema contempla días de reforzamiento académico y que el aprendizaje no quedará comprometido.
El episodio también volvió a colocar bajo escrutinio la conducción educativa de Delgado, cuya llegada a la SEP ya había sido cuestionada anteriormente por especialistas y organizaciones magisteriales que reclamaban perfiles con mayor experiencia técnica en política educativa.