En la Ciudad de México, tocar el claxon sin una razón válida sí es motivo de multa. El Reglamento de Tránsito establece que la bocina solo debe utilizarse para evitar un hecho de tránsito, es decir, para prevenir un accidente o advertir un riesgo inmediato. Cualquier otro uso, especialmente en medio del tráfico o para presionar a otros conductores, se considera una infracción.

Además, la norma también sanciona a quienes provocan ruido excesivo con el motor, lo que forma parte de las medidas para reducir la contaminación auditiva en la capital. Estas disposiciones buscan mejorar la convivencia entre automovilistas, peatones y usuarios del transporte público en una ciudad donde el ruido es una constante.

De acuerdo con el reglamento, esta falta se castiga con una sanción de 5, 7 o 10 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), además de un punto de penalización en la licencia de conducir, lo que puede afectar el historial del automovilista en caso de reincidencia.

¿De cuánto es la multa por tocar el claxon en 2026?

No obedecer puede ser motivo de multa | Freepik

Para 2026, el valor de la UMA es de 117.31 pesos diarios, por lo que la multa por usar el claxon de forma indebida queda de la siguiente manera:

  • Mínima (5 UMA): 586.55 pesos
  • Media (7 UMA): 821.17 pesos
  • Máxima (10 UMA): 1,173.10 pesos

El monto exacto dependerá de la evaluación que haga la autoridad de tránsito al momento de la infracción, considerando factores como la conducta del conductor o el contexto en el que se cometió la falta.

Cabe destacar que estas sanciones forman parte de un conjunto de medidas que buscan reducir conductas agresivas al volante, ya que el uso indebido del claxon suele estar relacionado con situaciones de estrés o confrontación entre conductores.

¿Cuándo sí puedes usar el claxon?

Solo se aconseja usarlo en emergencias | Archivo

El uso del claxon está permitido únicamente en situaciones donde sea necesario evitar un accidente o advertir un peligro inmediato. Por ejemplo, si otro vehículo invade tu carril de forma repentina, si un peatón cruza sin precaución o si existe una situación de riesgo que requiera alertar a otros usuarios de la vía.

Fuera de estos casos, tocar la bocina por enojo, prisa o para exigir el avance del tráfico puede derivar en sanciones económicas. Incluso en situaciones de congestionamiento, donde es común escuchar el uso constante del claxon, esta práctica está prohibida si no existe un riesgo real.

Las autoridades capitalinas han reiterado que respetar esta norma no solo evita multas, sino que también contribuye a una mejor movilidad y calidad de vida en la ciudad. Reducir el ruido innecesario ayuda a disminuir el estrés urbano y mejora el entorno para quienes transitan diariamente por calles y avenidas. Por ello, se recomienda a las y los conductores hacer un uso responsable del claxon y respetar el Reglamento de Tránsito, con el fin de evitar sanciones.