Yucatán enfrenta barreras regulatorias, rezagos administrativos y presión sobre su infraestructura energética que pueden limitar su capacidad para aprovechar el nearshoring y atraer nuevas inversiones, advirtió México Evalúa.

La organización señaló que, aunque la entidad cuenta con ventajas logísticas, crecimiento exportador y ubicación estratégica en el sureste del país, todavía enfrenta obstáculos institucionales que reducen su competitividad frente a otros estados.

Un estudio del centro de análisis señaló que Mérida, Valladolid y Umán concentran más del 79% de la actividad económica relacionada con el potencial de relocalización de empresas en Yucatán.

Entre los principales hallazgos, México Evalúa identificó 295 oportunidades de mejora regulatoria en el estado y sus municipios. Más del 85% están vinculadas con eficiencia gubernamental, simplificación administrativa y mejora de procesos.

Las empresas interesadas en instalarse en la entidad enfrentan trámites complejos, tiempos prolongados de respuesta y procesos poco homologados entre autoridades estatales y municipales, factores que elevan costos y generan incertidumbre para la inversión.

Incluso, el reporte advierte que los retrasos regulatorios pueden representar costos de oportunidad superiores a 545 mil pesos para una empresa que busca establecerse en Mérida.

“Un entorno normativo claro y eficiente reduce costos y cargas administrativas para los negocios. Al eliminar trámites innecesarios, duplicidades y barreras burocráticas, se fomenta la formalización, la productividad y la atracción de inversiones en la región”, expuso.

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México Evalúa destacó que la entidad ha mostrado dinamismo económico en materia comercial. Durante 2024, las exportaciones de Yucatán crecieron 20.1%; sin embargo, ese desempeño no se tradujo en una mayor captación de capital extranjero.

El estado recibió únicamente 148 millones de dólares de inversión extranjera directa y cayó a la posición 25 a nivel nacional en atracción de IED.

Para la organización, este contraste refleja que el crecimiento exportador por sí solo no garantiza nuevas inversiones si no existe un entorno regulatorio competitivo y condiciones adecuadas de infraestructura.

El estudio también coloca a la energía como uno de los principales desafíos para el desarrollo económico de la región. Actualmente, la península de Yucatán produce alrededor de 60% de la electricidad que consume, situación que ha incrementado la presión sobre la red eléctrica ante el crecimiento industrial, turístico y logístico.

Durante la presentación del informe, Mariana Campos, directora general de México Evalúa, aseguró que la política económica y la política energética ya no pueden analizarse por separado.

“La política energética y la política económica dejaron de ser conversaciones separadas. Si queremos hablar seriamente de atracción de inversiones, tenemos que hablar de confiabilidad energética, financiamiento e infraestructura”, afirmó.

Ana Lilia Moreno, coordinadora del Programa de Regulación y Competencia de México Evalúa y responsable del estudio, sostuvo que el nearshoring depende cada vez más de la capacidad institucional de los gobiernos locales.

“La oportunidad del nearshoring inicia con la capacidad institucional para ofrecer reglas claras, trámites ágiles, energía confiable e infraestructura competitiva”, señaló.

La especialista añadió que la hoja de ruta de mejora normativa impulsada por México Evalúa ya ha sido aplicada en otros siete estados y busca posicionar a Yucatán como un referente nacional en innovación regulatoria.

Entre las recomendaciones planteadas por la organización destacan simplificar y homologar trámites prioritarios para la apertura y operación de empresas, fortalecer capacidades institucionales y digitales en municipios estratégicos, reducir tiempos de respuesta regulatorios y ampliar la infraestructura energética para acompañar el crecimiento económico del estado.

El organismo propuso aprovechar la transición energética como una oportunidad para elevar la competitividad regional y atraer proyectos industriales vinculados con cadenas globales de suministro.

En el conversatorio participaron representantes de la Secretaría de Economía y Trabajo de Yucatán, Coparmex Mérida, la Agencia de Energía de Yucatán y el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), quienes coincidieron en que la coordinación entre gobiernos, iniciativa privada y sociedad civil será clave para convertir a Yucatán en un destino competitivo para la relocalización de empresas.