Una bodega en la colonia Arenal, en Azcapotzalco, se convirtió en el escondite perfecto para una flotilla de vehículos de dudosa procedencia. Pero los vecinos notaron algo raro: la constante entrada y salida de automóviles encendió las alertas.

Tras semanas de investigación, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), en coordinación con la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México, la Secretaría de Marina (Semar), la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, ejecutaron una orden de cateo en un inmueble de la calle Pino.

El resultado: dos personas detenidas y un arsenal de vehículos asegurados que incluye 33 unidades de transporte público foráneo, dos camionetas con modificaciones de blindaje, además de placas con reporte de robo, herramientas y varios juegos de llaves.

Las investigaciones comenzaron con labores de inteligencia y vigilancia fijas y móviles. Los oficiales notaron que en el predio había movimiento inusual y reunieron datos de prueba sólidos que permitieron a un agente del Ministerio Público solicitar la orden de cateo a un Juez de Control.

El despliegue, coordinado entre las distintas corporaciones, se realizó “sin uso de violencia, y en estricto apego al protocolo de actuación policial, uso de la fuerza y respeto a los derechos humanos”, según detalló el comunicado oficial.