La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, respondió a las críticas por el uso predominante del color morado y la iconografía del ajolote en la infraestructura urbana de la capital, calificando los cuestionamientos como parte de una estrategia para demeritar las acciones de su administración.
Ante las críticas que tildan de “superficial” la elección de la nueva paleta de colores en los espacios públicos, Brugada argumentó que los elementos implementados poseen trasfondo político, social y de identidad local.
“Lo morado no es cualquier color, es porque retomamos la identidad de la lucha de las mujeres, de los derechos de la mujer. No es que escogimos cualquier color, lo escogimos porque tiene una identidad profunda sobre los derechos de la mujer”.
La mandataria capitalina aseguró que existe una “campaña que está dedicada a desacreditar el trabajo del gobierno de la ciudad”, la cual, en sus palabras, intenta posicionar la narrativa de que pintar la infraestructura es la única acción que realiza su gestión.